26 de octubre de 2009

Si el amor no tiene edad, ¿por qué Islandia sí?

Vaya lo que le ha hecho Rita Martín a mi pobre amiga Lola. Deprimidita perdida la tengo. Con lo que es ella para los temas de edad y esas cosas, que lleva cinco años diciendo que acaba de cumplir 38 y vete tú a decirle lo contrario. Pues va y se presenta toda ilusionada a los casting estos de Embajadores de Canarias para lo del Winter Blues y todo eso, y llegan y le dicen que no puede porque es muy mayor. Al parecer, la convocatoria exigía que los participantes tuvieran entre 18 y 35 años... "Por tres añitos de nada, Vane, ¡por tres añitos!", me llama llorando la pobre mujer. Y yo no voy a decirle que son tres más otros cinco, que bastante tiene...

- Bueno, Lola, cariño, no te pongas así, si al fin y al cabo tú ni siquiera eres canaria - le contesto yo intentando suavizar la cosa. ¿Pa' qué fue eso?

- ¿Y qué que no sea canaria de nacimiento? ¡Lo soy de todo corazón! ¿O no tengo yo mi traje de romera de Gran Canaria y de maga de La Orotava? ¿Cuántos de los que fueron tienen uno siquiera? ¡Ninguno! ¡Seguro! ¡Si son todos unos niños chicos de esos que se ponen en las romerías a hacer botellón y no saben cantar ni una mísera folía! - me chilla desconsolada.

- Ya sera menos mujer, los chavales están muy preparados, que hablan inglés y todo...

- Y yo, yo también hablo inglés y francés y extranjero de todo tipo... Que no habré practicado yo en Maspalomas con todos lo que me encontraba... ¡Hombre! Además, que no soy la única a la que han dejao en tierra por vieja - llora un poco, se suena los mocos, suspira con fuerza y sigue -. ¿No has visto los comentarios de tu periódico? Al pobre José Alberto también lo dejaron fuera, que no ha hecho más que dejar comentarios...

- Sí que es verdad, lo hemos visto... Pero bueno, tú ya sabes que estas cosas van así, quieren a gente joven...

- ¿Y por qué? ¿Se creen que por tener poquito más de 35 yo no voy a tener la misma o más marcha en el cuerpo que ellos? ¿De qué van? Además, ¿tú sabes lo bien que me queda a mí el naranja? Lo que habría ligado yo con los islandeses, amos... Me los traigo a todos pa'cá siguiéndome como corderitos... Eso sí que hubiera sido promoción y no esos chiquillos con los tambores en las calles, que los vi yo por la tele y parecían más un piquete de huelga que una promoción turística... Así salían los pobres islandeses espantaítos... Si es que no hay criterio, hombre. A esas cosas no se puede llevar a criajos. Hay que llevar a gente seria, guapa, inteligente. Vamos, como yo mismamente o el José Alberto de tu periódico que se le ve un hombre cabal, hecho y derecho y con más de dos dedos de frente, ¡carajo! Por cierto, que a ver si tienes por ahí su correo electrónico o su teléfono que le voy a llamar para que montemos una asociación de danmificados por la campaña de los embajadores y nos plantamos delante de la Consejería con tambores, para que vean que nosotros también sabemos tocarlos, ¡y mucho mejor, vamos!

Entonces, se queda un minuto callada, supongo que pensando, jadeando aún del aceleramiento de su discurso explosivo, y recobrado el aliento me salta, muy bajito muy bajito como si alguien fuera a oirla por el teléfono a parte de mí misma... "Oye, ¿está bueno José Alberto?"

- ¡Pero, Lola! - le chillo yo alucidnada por el atrevimiento.

- Bueno mujer, ya que no pudimos irnos a ligar a Islandia, a lo mejor podíamos consolarnos...

- Bueno, ¡ya está! - le corto - No sé quién es José Alberto, ni te doy su correo, que esos datos son privados, y mucho menos sé cómo está el hombre físicamente. Y deja de decir locuras, que si tú quieres un viaje a Islandia, el verano que viene nos vamos las dos y punto pelota.

- Venga, vale... Hay que ver cómo te pones, mi arma. Pues que sepas que te cojo la palabra, ¡que ya me he comprado el plumas y tendré que aprovecharlo!

- Por cierto - le digo yo, que la noto ya más tranquila y porque a veces me gusta también picarla un pisco-, ¿sabes que los embajadores que han seleccionado en Islandia no tenían límite de edad?

- ¡¿Queeeeeeeeeeeeeeeeé?!

Lo siguiente no se los cuento porque no podría poner ni una sóla palabra de las que dijo en un medio público como este...

13 de octubre de 2009

¡Quiero mi tanque!

¿Ustedes se acuerdan del monólogo de Javier Jurdao Los dentistas y El Tanque? Si no lo recuerdan, aquí les dejo el enlace para que lo disfruten, que es muy gracioso. Y fíjense bien en cuando el cómico empieza con la monserga: "quiero mi tanque, quiero mi tanque, quiero mi tanque"... Pues así mismito está mi amiga Lola con lo del Plan Canarias. Que no es que quiera un tanque, pero sí un buen pico.

El mismo viernes me llamó, que acababa yo de salir de la rueda de prensa de Zapatero y ya había dejado colgado el primer avance en Canariasaldia.com.
El Estado destinará 25.000 millones a Canarias en 10 años había titulado. Pues ella, que por una vez en la vida le dio por leer el periódico, me llama a las dos horas más contenta que unas pascuas...

- Oye, Vanessa, ¿qué te iba yo a decir? Que ya he hecho cuentas y a ver si me explicas cómo hay que hacer para pedir mis 12.500 euros, que me vendrían de bien... ¿Tú sabes si me los darán todos juntos, o será a 1.250 euros por año? Porque, si es...

- Espera, espera, Lola -la corté yo-. ¿Cómo que tus 12.500 euros? ¿Qué 12.500 euros?

- ¿Cómo que qué 12.500 euros? Pues los de Zapatero, ¿cuáles van a ser?

- Pero, ¿qué dices, Lola? Zapatero, que yo sepa, te da, como mucho, 2.500 euros si das a luz o 420 euros al mes si te has quedado sin prestación de desempleo... ¿Dónde has leído tú lo de los 12.500 euros?

- ¡En tu periódico! -me suelta. Y yo ya que me iba a dar algo, corriendo a revisar portada a ver si habíamos metido la gamba por algún lado (que pasar, pasa, que humanos somos...).

Yo venga a mirar y que no veía nada, le pregunto "Pero, ¿dónde exactamente has visto eso en Canariasaldia?". "Pues en la primera noticia, en la de Zapatero... Pero, ¡si la firmas tú!", me dice indignada...

- Pero, ¡Lola! ¿Qué dices, mija? La primera noticia es la del Plan Canarias, mujer, la del Consejo de Ministros... Y lo que dice es que van a inyectar 25.000 millones en diez años a las cuentas de la autonomía, no que te vayan a dar a ti 12.500 euros...

- ¿Y no es lo mismo? Mira, a mí que no me estén engañando. Ahí ha dicho Zapatero que nos va a dar 25.000 millones de euros. Y eso, dividido entre los dos millones de canarios, o residentes, que lo mismo es, pues cabe a 12.500 euros para cada uno. A mí que se me dejen de gaitas y me den lo que me toca.

- Pero, Lola, eso no es para repartirlo ¡pedazo de burra! Que eso es para irlo dividiendo, que si a planes de empleo, que si a industria, que si a energía... ¿Cómo crees que le van a dar 12.500 euros a cada canario? ¿Qué solucionan con eso?

- ¡Coño! ¿Cómo que qué solucionan con eso? Dame los míos para que veas tú si solucionan: pago mis deudas, mis multas, mis cosas, me compro unos trapitos, decoro el piso que lo tengo desangelaíto y seguro que me da hasta para irme una semanita a La Gomera. ¿Te parece poco?

- Ya mujer, pero la cosa trata de solucionar la economía de Canarias, ¡no la tuya!

Ah! ¿Y cómo la van a solucionar? Dándole la pasta a los políticos, como siempre, ¿no? Anda que así sí que solucionan. Para que luego se la repartan entre sus cuatro coleguitas del cemento y esas cosas y la gente del pueblo no veamos ni un euro. ¡Cómo siempre!

-Mira ella, que nos ha salido comunista. Muy bien, ¿y tú qué propones entonces?

-Pues lo que te he dicho, que a me den mis 12.500 euros que ya veré yo cómo los invierto. ¿Qué pasa? ¿Que el dinero que yo gasto no sirve de nada? Mira: si pago las multas que debo son... por lo menos, por lo menos... déjame que calcule... pues por lo menos 1.200 euros, lo que me tocaría en un año de los diez, que se lleva el Ayuntamiento del tirón. Que con eso ya puede Momo hacer un par de arreglitos en mi calle... Luego, que tapo yo mis agujerillos que tengo por ahí, ya es dinero que tendría la gente a la que se lo debo para invertir también. Y después, que si adelanto algo en la letra del coche, el banco que se queda más contento que unas castañuelas y ya puede empezar a abrir la mano con la gente y a conceder prestamitos y estas cosas, que tienen el puño más cerrao que los bares de Vegueta en tiempos de Soria. Después, que si me compro unos cuadritos, una mesa, un sofá cama para la habitación de invitados, estas cositas... Unos 3.000 o 4.000 euros que se van para las tiendas. ¡Y lo bien que les vendrán que están que no venden ni un mísero mantel! Y así no cierran y no echan gente y todas esas cosas. Que si me compro unos trapitos, pues lo mismo. Y lo que se va de todo eso en impuestos indirectos para el Gobierno... Que ya podrán entonces invertirlos en lo que les dé la gana. Que me voy una semanita pa' La Gomera, pues dinerito fresco para Binter, para el Tecina, etcétera, etcétera... En definitiva, que nos lo den y se dejen de historias, que verás como acabamos rápido los canarios con la crisis...

Así es Lola con una calculadora en la mano. Y, ¿qué quieren que les diga? Que no supe cómo rebatirle sus argumentos... Así que nada, que se prepare Zapatero, porque a ésta la veo como a Javier Jurdao, colgándose del teléfono para darle la murga a él, a Rivero, a Soria y al que haga falta: "quiero mi tanque, quiero mi tanque, quiero mi tanque, quiero mi tanque...".